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Desde 1993
trabajamos en el ámbito de la ayuda humanitaria, a través de la
Oficina Humanitaria de la
Comisión Europea (ECHO), Priorizamos la prevención frente
a la emergencia o la atención post-catástrofe introduciendo
módulos preventivos que doten de las herramientas necesarias para hacer
frente a eventos similares. ECHO ha incluido en la
selección de proyectos reconocidos como "buenas prácticas"
nuestro proyecto: "Atención de emergencia a la población
damnificada por el terremoto de Masaya en las zonas rurales alrededor de la Laguna
de apoyo. Nicaragua", que se realizó en el Departamento de Masaya,
en las comunidades de : Pacaya, Pacayita, Quebrada Honda, Sector Ruises Galanes
y Diriomito. Nuestros objetivos son:
Paliar las consecuencias de los desastres naturales |
Reducir la vulnerabilidad de los/as beneficiarios/as |
Crear las condiciones para garantizar la sostenibilidad y autosuficiencia de la
población |
Fortalecer la sociedad civil a través de la máxima participación
de las organizaciones locales |
Capacitar a los/as
beneficiarios/as |
Priorizar los mercados locales en la realización de las compras necesarias
para la implementación de la acción |
Respetar el medio ambiente |
| acciones
de ayuda humanitaria | Cuba
Desde 1994 se
han llevado a cabo siete Planes Globales o acciones de gran envergadura coordinadas
con distintas ONG europeas, con el objetivo de afrontar la crisis de desabastecimiento
de insumos básicos para el funcionamiento del sistema de salud cubano.
ACSUR ha participado en todas ellas, ocupándose del suministro de diversos
productos. De manera paralela se han ejecutado proyectos de rehabilitación,
de complejidad y dimensiones cada vez mayores, con resultados altamente satisfactorios.
El
Salvador En
1995 ACSUR atendió a las poblaciones que habían sido víctimas
de las inundaciones provocadas por el desbordamiento del río Lempa. Al
ser éste un fenómeno recurrente, poco después realizamos
un proyecto preventivo con el fin de facilitar a las comunidades mecanismos adecuados
que les permitieran paliar los efectos y hacer frente a las inundaciones. Trabajamos
también en catástrofes naturales como el huracán Mitch y
el terremoto del 13 de enero del 2001, apoyando en saneamiento ambiental, salud
comunitaria, rehabilitación productiva y construcción de viviendas.
Guatemala
En el marco de los Acuerdos de Paz firmados el 29 de diciembre de 1996, se ha
trabajado en facilitar la reinstalación de la población retornada
desde México al Departamento de El Petén. Haití: Hemos
participado en un programa para el aprovechamiento y utilización racional
de medicamentos esenciales en el Plateau Central y en el Bajo Plateau, todo ello
enlazado y coordinado con acciones de rehabilitación, dirigidas al refuerzo
de los sistemas de salud de las zonas rurales. Nicaragua
Trabajamos desde 1995 en la prevención de malaria, dengue, cólera
y leptospirosis en los departamentos de León y Chinandega al objeto de
disminuir la incidencia de enfermedades transmisibles por vectores. Tras el Huracán
Mitch en 1998, seguimos trabajando en este ámbito y en la rehabilitación
de las infraestructuras higiénico-sanitarias afectadas. Asimismo, hemos
actuado después del terremoto de Masaya en el 2000 proporcionando viviendas,
condiciones higiénicas y asistencia sanitaria. Panamá
Hemos apoyado la construcción de viviendas en beneficio de la población
indígena de la recién creada comarca ngöbe-buglé de
Chiriquí. Ello enmarcado en una dinámica de concertación
entre las diferentes organizaciones de base indígenas, así como
de fortalecimiento institucional del Congreso Regional Ngöbe-Buglé
de Chiriquí, como organismo representativo y aglutinador de todas ellas.
Perú
Se ha trabajado en prevención, emergencia y rehabilitación en una
de las zonas más afectadas por el llamado fenómeno de El Niño,
esto es, en la Costa Norte de Perú (Tumbes-Región Grau).
| ECHO:
Proyecto reconocido como "buenas prácticas" |
"Atención
de emergencia a la población damnificada por el terremoto de Masaya en
las zonas rurales alrededor de la Laguna de apoyo. Nicaragua"
El objetivo
general del proyecto era paliar las consecuencias negativas de los terremotos
ocurridos los días 6 y 7 de julio en las citadas comunidades mediante la
atención a sus necesidades mas apremiantes. Estas necesidades, obtenidas
después de un análisis y evaluación exhaustiva de la situación
de la zona afectada, en la que participaron tanto la población damnificada
como diversas instituciones y organismos, se abordaron de manera integral a través
de los 4 componentes del proyecto. Con el primer componente "Rehabilitación
de urgencia" se pretendía dotar a las familias más afectadas
por el terremoto con una solución habitacional mínima cuya estructura
garantizase un comportamiento adecuado a las cargas sísmicas.
Con el segundo "Agua y Saneamiento" se quería dotar a
las familias damnificadas de unas condiciones higiénicas y sanitarias mínimas
a través de la construcción de letrinas. Con el tercer
componente "Consultas médicas y entrega de medicamentos" se proporcionaba
asistencia sanitaria mínima en las comunidades beneficiarias a través
de la distribución de medicamentos básicos y la coordinación
de asistencia médica con el Ministerio de Salud y el Movimiento Comunal
de Masaya. Con el cuarto y último componente "Formación"
se pretendía incrementar la capacidad organizativa de las comunidades frente
a fenómenos naturales adversos a través de los tres bloques de capacitaciones
impartidas: Prevención de Desastres y Organización Comunitaria;
Salud Comunitaria; Construcción antisísmica. Los
resultados inicialmente marcados para cada componente fueron cubiertos
de manera altamente satisfactoria e incluso superados: Se construyeron
un 42% mas de soluciones habitacionales piso-techo de las inicialmente previstas,
y un 88% mas en términos de superficie construida, puesto que el proyecto
original contemplaba módulos de 6x6 varas y se construyeron módulos
de 6x6, de 6x9 y de 6x12 varas, primando la adaptabilidad a las necesidades del
grupo familiar beneficiario. En total se beneficiaron 576 familias, 74 más
de las previstas inicialmente. Se optó por un diseño antisísmico,
de construcción sencilla y económica y adaptable a las necesidades
y características de cada grupo familiar. Se realizó un monitoreo
y formación de la población beneficiaria para la autoconstrucción,
y se elaboró un "Manual de procedimientos constructivos" que
contribuye a llenar el vacío existente en cuanto a referencias para la
autoconstrucción. La práctica nos ha demostrado que estas
estructuras habitacionales mínimas de emergencia, con vocación,
en teoría, de provisionalidad, pasan a ser con demasiada frecuencia definitivas,
puesto que sus habitantes carecen de otras opciones alternativas de cobijo. Teniendo
en cuenta esta realidad, el proyecto ideó una estructura techo-suelo susceptible
de adoptar una fachada definitiva. Con esta idea se diseñó, para
conocimiento de la población beneficiaria, fachadas definitivas económicas
y fáciles de ejecutar. Es importante resaltar que con motivo de la
construcción, a través de este proyecto, de mas de 576 soluciones
de vivienda básica en las comarcas del sur de Masaya, las Alcaldías
de Masaya y Catarina se interesaron por las soluciones aportadas en cuanto a cantidad,
diseño, sistemas constructivos y metodología. En el componente
"agua y saneamiento, "salud" y "formación" también
se cubrieron sobradamente los resultados inicialmente marcados, que en el primero
y tercer caso se vieron sobrepasadas en un 9% y 75% respectivamente.
En la estrategia de ejecución del proyecto se puso especial hincapié
en la implicación y motivación de la población beneficiaria,
tanto de hombres como de mujeres, que recibieron formación específica
y monitoreo constantes para participar en las distintas actividades. Para
dar continuidad al trabajo desarrollado en este proyecto se realizaron
actividades complementarias de formación y se cerraron completamente, con
fondos de la Diputación Provincial de Almería, ocho estructuras
habitacionales de piso y techo construidas, a modo de experiencia piloto. |