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Elecciones en El Salvador

Por ACSUR-Las Segovias

Una vez más, el proceso electoral fue empañado por la violencia política desatada. Desde antes de su comienzo oficial, asomaron ya los primeros signos violentos. Destrucción de propaganda, saturación e irrespeto a los sitios públicos e incluso privados, insultos entre candidatos y dirigentes políticos, ataques físicos a las sedes partidarias de unos y otros, agresión física de los militantes del partido contrario e incluso asesinatos.

Las continuas violaciones al código electoral, por los diferentes partidos en contienda, constituyen otra característica negativa de este proceso. La campaña arrancó mucho antes de lo que se establece en la ley. En los municipios gobernados por el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) por ejemplo, comenzaron a verse vallas publicitarias y banderas de los dos principales partidos políticos. Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) llevó más allá las cosas. Utilizó todos los medios para minar los recursos del FMLN. Buscó desacreditar a varios funcionarios efemelenistas para truncar sus aspiraciones políticas y las empresas mediáticas vinculadas al partido oficial saturaron su programación con propaganda gubernamental y con las diferentes actividades que realizaba el candidato arenero en la capital.

La estrategia de ARENA buscaba explotar la popularidad del presidente de la república Antonio Saca, esto lo llevó a incorporarse a la campaña como un candidato más, violentando principios constitucionales.

Las plataformas políticas de los candidatos carecían de planes concretos para resolver los graves problemas que padecen los municipios a nivel nacional. Los candidatos presentaban propuestas desproporcionadas para el poder real del cargo, con el único objetivo de captar votos y como nadie les pide cuentas, pueden hacer toda clase de falsos anuncios con impunidad.

Todo esto sucede bajo la mirada pasiva del Tribunal Supremo Electoral (TSE) quien se mantiene al margen o se limita a cumplir las formalidades indispensables para mantener las apariencias de limpieza y libertad del proceso electoral. Mientras no haya una autoridad con poder como para acusar a un político, llevarlo a un juez y sancionarlo los vicios anteriores continuarán apareciendo en los próximos eventos electorales, en detrimento del débil proceso democrático salvadoreño.

Elección 12 de marzo

A pesar de la violencia y la pobreza de propuestas, el número de electores que acudieron a las urnas aumentó. Según el consolidado final del TSE, 2 millones de personas votaron en estas elecciones, es decir 715 mil votantes más que en el 2003.

En cuanto a diputados, los principales resultados fueron los siguientes: ARENA obtuvo 34 escaños, el FMLN 32, el Partido de Conciliación Nacional (PCN) 10, La Democracia Cristiana (PDC) 6 y Cambio Democrático (CD) 2.

El escenario es muy parecido a la legislatura anterior, al no obtener mayoría lo más seguro es que ARENA, PCN y PDC vuelvan a conformar el bloque de derecha para aprobar leyes que no favorecen a las mayorías, tales como la dolarización, los Tratados de Libre Comercio etc. Mientras que el Frente continúa teniendo la llave para aprobar aquellas que necesitan mayoría calificada.

Con relación a los Gobiernos Municipales, ARENA obtuvo 147 alcaldías, mientras que el FMLN regirá sólo en 54 municipios. La alcaldía de San Salvador era, sin duda, la joya más preciada de estos comicios. La lucha por esta silla edilicia fue extremadamente reñida entre ARENA y el FMLN. Las ansias de gobernar la capital llevaron a los dos candidatos a proclamarse vencedores sin esperar los resultados preliminares del TSE. En el caso de la dirigencia arenera, el error fue más grave al ser el propio presidente de la república quien anunció que el candidato de su partido era el virtual ganador.

Los resultados preliminares presentados por el TSE la noche del 12 de marzo no mostraron un ganador. Esta situación se prolongó durante tres días, lo que generó un ambiente de incertidumbre y zozobra entre la población. Además provocó mucho descontento en los simpatizantes del frente, quienes aseguraban que se estaba fraguando un fraude electoral, por lo que decidieron salir a las calles a protestar.

Después de tres días de intensas discusiones y de interminables revisiones, el TSE declaró a Violeta Menjivar, candidata del FMLN, como ganadora de la alcaldía de San Salvador con 84 votos arriba de ARENA.