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Organizaciones
sociales temen el conflicto de las caricaturas
sirva a fines xenófobos
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La Red
Euromediterránea de Derechos Humanos
ha denunciado en un comunicado la tentación
que podrían tener los regímenes o grupos
radicales del Norte y del Sur para instrumentalizar
el sentimiento exacerbado de la población con
el objetivo de erigir barreras o de fomentar la discordia
entre los pueblos de la región. Por eso, la
REDMH se niega a calificar la situación actual
de "conflicto entre culturas".
Comunicado completo:
La Red Euromediterránea de Derechos Humanos
- una red regional de defensa de los Derechos Humanos
con sede en Conpenhaguen- sigue con preocupación
el crecimiento de la controversia en torno a la publicación
de las caricaturas del profeta Mahoma en el diario
Jyllandsposten.
La REMDH
está convencida de que la libertad de expresión
constituye un componente esencial de la sociedad democrática,
pluralista, tolerante y abierta en la que los valores
se asientan en el respeto de los derechos humanos.
Esta libertad de expresión se aplica no solamente
a las informaciones e ideas generalmente aceptadas,
o que son consideradas inofensivas o de poco interés,
sino también a aquellos asuntos que molestan,
aunque choquen con un sector de la población
de los gobiernos. Y las religió no escapa a
esta regla.
No obstante,
tal y como lo ha señalado en varias ocasiones
la Corte Europa de Derechos Humanos, el ejercicio
del derecho a la libertad de expresión conlleva
obligaciones y responsabilidades en lo que concierne
al respeto a los derechos del prójimo, no sólo
en lo que se refiere a la manera en la que se manifiesta
esta libertad de expresión sino también
en función del contexto social, cultural y
político.
En este
sentido, la publicación, en primer lugar en
un periódico danés pero después
en numerosas publicaciones europeas, de caricaturas
del profeta Mahoma ha podido ser recibida por una
buena parte del mundo musulmán como una agresión
injustificada. La identificación del Islam
al terrorismo en estas caricaturas no puede más
que fortalecer la xenofobia y el racismo del que ya
es víctima este sector de la población
en Europa. Esta imagen contribuye, además,
al descrédito sobre países y pueblos
enteros.
Sin
embargo, la red observa con preocupación el
camino que han tomado los acontecimientos en varios
países arabes después de esta publicación.
Por eso, condenamos firmemente todas las acciones
violentas llevadas a cabo en los últimos días,
que se oponen a la libertad de expresión. Hay
que señalar que en la mayoría de estos
países la libertad de expresión, reunión
y asociación, así como la libertad de
creencia son regularmente violadas.
Le REMDH
está plenamente convencida de que un diálogo
abierto y transparente entre las partes implicadas
constituye la mejor manera de poner fin a la desinformación
e incomprensión y evitar así herir los
sentimientos del "otro".
La REDMDH
denuncia además la tentación que podrían
tener los regímenes o grupos radicales del
Norte y del Sur para instrumentalizar el sentimiento
exacerbado de la población con el objetivo
de erigir barreras o de fomentar la discordia entre
los pueblos de la región. Por eso, la REDMH
se niega a calificar la situación actual de
"conflicto entre culturas".
La Red
reitera su compromiso, ya suscrito por varios estados
tocados por la tormenta, de respetar la libertad de
expresión, de pensamiento y de religión,
tanto a nivel individual como colectiva, y se opone
a toda discriminación fundada en el racismo,
la nacionalidad, la lengua o o sexo y de promover
la tolerancia entre los diversos grupos de la sociedad
combatiendo las manifestaciones de intolerancia racismo
y xenofobia. (Declaración de Barcelona. Noviembre
1995).
La REMD
está convencida de que el conjunto de los pueblos
euromediterráneos aspiran a vivir con dignidad
y en armonía con los pueblos, sus derechos
y creencias.