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Las
ONG rechazan el texto final de Hong Kong:
'Traición a promesas de desarrollo''
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La
Jornada
Organizaciones no gubernamentales (ONG) rechazaron
el acuerdo final de la
reunión ministerial de la Organización
Mundial del Comercio (OMC), que concluyó este
domingo enmarcada por una protesta pacífica
tras las numerosas detenciones del sábado.
Oxfam declaró que el texto final es ''profundamente
decepcionante'' y se trata de una ''traición
a las promesas de desarrollo de la ronda de Doha''.
Consideró importante fijar una fecha para eliminar
los subsidios, y anotó que
2013 está demasiado lejos como para tener consecuencias
inmediatas en los agricultores de los países
pobres.
El Comité para la Anulación de la Deuda
del Tercer Mundo denunció a su vez que el acuerdo
es ''un mal texto destinado a salvar la cara de los
principales
negociadores de la reunión''. Una ''disminución
de la deuda adquirida en contrapartida de una mayor
liberalización comercial no puede representar
una solución justa, ya que las consecuencias
sociales son desastrosas'', añadió la
ONG.
La Confederación Internacional de Sindicatos
Libres, que representa a 145
millones de trabajadores de todo el mundo, dijo que
el acuerdo ''traiciona una vez más el desarrollo
y no responde al problema del trabajo decente''.
Coordinación Sur, colectivo que agrupa 120
ONG francesas, señaló que las
conclusiones de la cumbre organizan ''una guerra agrícola
mundial'' y no recogen ''las cuestiones vitales para
3 mil millones de personas que viven con menos de
dos dólares al día''.
En la calle... Unas 5 mil personas participaron en
una nueva manifestación en las calles de Hong
Kong, al concluir la reunión ministerial de
los 149 países miembros de la OMC. La protesta
estuvo marcada por las peticiones de unos 200 agricultores
sudcoreanos que exigieron la liberación de
los 900 militantes detenidos por la policía
la noche del sábado.
Entre los detenidos figuran dos sindicalistas españoles,
Pol Nicolson y José
Ramón Cerdá, y el documentalista francés
José Rynés, quien filmaba las
manifestaciones. Sólo hasta el domingo unos
180 sudcoreanos fueron puestos en libertad por la
policía sin cargos, tras la mediación
del gobierno de Seúl.
''Libertad a los manifestantes'', reclamaron los activistas,
mientras Carlos
Morientes, un miembro latinoamericano de la Vía
de los Agricultores, declaraba que ''la desobediencia
civil no son disturbios. La policía reaccionó
de manera desproporcionada''.
Este nuevo acto de protesta fue seguido de cerca por
un importante dispositivo policial que estaba presente
para tratar de frenar los posibles disturbios.