Nicaragua
penaliza el aborto terapeutico, legal desde hace más de cien años |
Por ACSUR-Nicaragua
El
aborto terapéutico fue establecido en Nicaragua en 1893, como una excepción
para salvar la vida de las mujeres cuyo embarazo supusiera un riesgo, y así
quedó establecido en el artículo 165 del Código Penal vigente.
El
día 26 de octubre, tras 113 años de vigencia, los diputados y diputadas
de la Asamblea Nacional aprobaron, con 59 votos a favor y ninguno en contra, la
derogación de este artículo del Código Penal. Votaron a favor
de la derogación tanto los diputados y diputadas liberales como los del
Frente Sandinista de Liberación Nacional.
Nicaragua
pasa así a formar parte del selecto grupo de países que penalizan
el aborto terapéutico, solamente 9 de los 195 países del mundo.
Tanto la mujer como el personal médico implicado podrá ser condenado
a penas de entre 1 y 10 años de prisión,
Esta
trascendental decisión no solamente fue tomada sin ningún tipo de
consulta ciudadana, sino además por un procedimiento de urgencia, faltando
solamente 10 días para las elecciones generales en el país.
Tras
una marcha "pro-vida" celebrada en la capital del país a principios
de octubre, la jerarquía católica y las iglesias evangélicas
fueron recibidas por el pleno de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional, ante
la cual introdujeron la propuesta de ley para la eliminación del aborto
terapéutico, con penas de hasta 30 años de prisión.
El
presidente en funciones de la Junta se comprometió a enviar por trámite
de urgencia la propuesta para que fuera dictaminada por la Comisión de
Justicia de la Asamblea Nacional. Cinco días más tarde, con la firma
de 6 integrantes de la Asamblea Nacional, fue enviado el anteproyecto de ley a
la Comisión de Justicia, a la que se dio un término de 10 días
para emitir su dictamen. La Comisión se pronunció en este plazo
a favor de la eliminación del artículo 165 del Código penal
y seguidamente entró en la agenda de la Asamblea Nacional.
No
solamente las organizaciones de mujeres y la sociedad civil no fueron escuchadas
antes de la sesión parlamentaria, sino también la propia Ministra
de Salud, que se posicionó en contra de la reforma de la ley, dijo textualmente
"No puede ser que a los médicos se les trate como criminales cuando
están tratando de salvar la vida de una mujer".
Gran
parte de la comunidad internacional presente en Nicaragua, entre ellos el Sistema
de Naciones Unidas, el Relator especial de la Comisión de Derechos Humanos
de la ONU, la Delegación de la Comisión Europea y gran parte de
los países con presencia diplomática, entre ellos España,
emitieron un comunicado en el que expresaban su preocupación por el procedimiento
seguido, solicitando un aplazamiento de la decisión, para "consultar,
dialogar y hacer una reflexión profunda y no apresurada, antes de la decisión
final".
Ninguna
consideración ha sido tenida en cuenta. La carta enviada por los representantes
de la comunidad cooperante fue catalogada como una "injerencia de los diplomáticos
de países libertinos" por el diputado liberal Wilfredo Navarro.
La
penalización del aborto terapéutico ha sido calificada como una
"condena de muerte" para las mujeres y niñas de escasos recursos
cuyas vidas corren peligro por embarazos muchas veces producidos por violaciones.
Un gran número de organizaciones de mujeres y de la sociedad civil han
expresado su rechazo e indignación ante esta decisión y ante la
forma en que ha sido tomada, señalando que están dispuestas a presentar
recursos de inconstitucionalidad, y a llevar el caso ante la Comisión Interamericana
de Derechos Humanos o al Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.
La
derogación de este derecho es un duro golpe para la ciudadanía nicaragüense,
y además se ha dado en un contexto electoral que causa gran controversia,
faltando solamente unos días para unas elecciones generales que pueden
suponer cambios importantes en la escena política del país.
Los
partidos de la derecha del espectro político (PLC y ALN) se han manifestado
claramente contra cualquier tipo de aborto, incluso el terapéutico, pero
también la supuesta izquierda del Frente Sandinista de Liberación
Nacional, ha votado sin dudar por derogar un derecho establecido hace más
de 100 años. El grupo político que sí se ha pronunciado en
contra de derogar el aborto terapéutico es la Alianza MRS (Movimiento de
Renovación Sandinista).
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Ferrari (ADITAL).