Por
ACSUR-LAS SEGOVIAS
Desde hace una semanas, el mundo de las ONG está
teniendo una presencia importante en los medios, pero lamentablemente por procedimientos
más cercanos al sensacionalismo que a la información rigurosa. Información
"rigurosa", es decir bien documentada, contrastando fuentes y dirigida
a ciudadanas y ciudadanos que quieren informarse de la actualidad, no a compradores
de periódicos en función de titulares de primera plana, que parecen
escritos con tubos de neón (por ejemplo: "Decenas de ONG cometen
irregularidades en sus cuentas y gestión", portada de El País,
9/04/2007). Pero también información crítica, que analice
la realidad del sector sin paños calientes. Es frecuente que desde las
ONG se pida a los medios de una forma más o menos explícita, un
tratamiento benevolente, que se justificaría por la misión "humanitaria"
propia de las ONG. En cambio es muy infrecuente que las ONG publiquen autocríticas
sobre la orientación o el impacto de su actividad. Ambas actitudes son
contradictorias con una buena política de comunicación, que es el
sentido más genuino de la "transparencia", considerada habitualmente
como una categoría simplemente contable.
Las ONGD deberían
ser las primeras interesadas en ser objeto de la atención del buen periodismo,
no de aduladores; en mostrar a la ciudadanía una evaluación crítica
de nuestro propio trabajo, que se basa en la solidaridad, no despertar la compasión
ni hacia los pueblos del Sur, ni hacia nosotros mismos.
Las críticas
que merece la información que ha publicado El País, no se basan
en que haya sido poco "constructiva", sino en que ha tratado a sus lectores
con menos respeto que a las ONG, en que ha utilizado humo y sensacionalismo en
vez "luz y taquígrafos".
La privatización de
la cooperación, un mal extendido
Pero
si la información ha sido mala, algunos de los problemas en que se ha basado
son reales y no afectan solamente a una excepción, sino a todo el sector.
Porque el caso Intervida no es solamente un problema de corrupción, que
habría permanecido oculto por la falta de "transparencia" de
la organización, y del que estarían a salvo las demás ONG,
transparentes y dotadas de códigos éticos. Intervida es la manifestación
extrema de una enfermedad que viene contagiando al sector desde hace años:
la privatización de la cooperación al desarrollo, la adopción
de los métodos, criterios operativos y valores del "sector privado",
en particular la consideración de las personas no como ciudadanos, sino
como clientes-donantes.
La
más importante consecuencia positiva del caso Intervida podría ser
abrir una reflexión en el sector sobre los retos sociales y políticos
de la acción solidaria. Para afrontarlos lo más importante no son
las herramientas y certificaciones contables, sino las prácticas de organizaciones
ciudadanas participativas y comprometidas en la acción solidaria, cuando
tienen la forma de proyectos y cuando tiene la forma de campañas o de movilizaciones
sociales, con coherencia moral y estratégica entre unos y otras. Un riguroso
y adecuado control público, es decir, realizado desde instituciones públicas
y cuyos resultados estén a disposición de la ciudadanía,
es sin duda un complemento indispensable de una práctica asociativa con
calidad solidaria. Pero es sólo un complemento; se pueden tener las cuentas
en regla y hacer un trabajo solidario deplorable. No faltan ni faltarán
los ejemplos.
Para terminar,
una anécdota, que es algo más que una anécdota: la palabra
ONG de elpais.com daba acceso el día 10, junto con una serie de artículos,
a una columna de publicidad con el nombre de "enlaces patrocinados".
La encabezaba, el día 10 insisto, era Intervida con el slogan "Con
sólo 0,7 euros día lo haces posible", seguida por Ayuda en
Acción ("Apadrina un niño en su comunidad"), Intermón
Oxfam ("Trabajamos por cambiar este mundo. Contigo lo conseguiremos"),
Anesvad ("Trabajamos por el desarrollo desde 1998. Nuestro trabajo una realidad")
y Plan España ("Colabora en el desarrollo de los niños en las
comunidades más pobres"). Dos días después, el 12 de
abril, los enlaces patrocinados y sus slogan han cambiado. Ahora figura en primer
lugar Ayuda en Acción ("Únete. Hay mil formas en las que puedes
colaborar. Tú decides cual"), seguida de Intermón Oxfam ("Juntos
podemos cambiar este mundo. ¡Súmate a I-O"), Greenpeace ("Hazte
socio. Ayúdanos en la defensa del medio ambiente") y Plan España
("Apadrina o colabora con planes de desarrollo en las zonas más pobres").
Hay que trabajar duro para evitar que esto sea todo lo que haya cambiado
después del caso Intervida.
MÁS
INFORMACIÓN :
- Carta
de el director de ACSUR, José Moisés Martín, enviada al director
de El País, y no publicada:
"En la edición de EL PAIS
del 9 de abril de 2007, en referencia a la investigación a Intervida, y
a partir de un informe de la Fundación Lealtad, se contienen graves acusaciones
de "irregularidades en sus cuentas y en su gestión" contra las
ONG [...] ACSUR-LAS SEGOVIAS no figura en esa lista exclusivamente porque uno
de los 25 miembros de su Junta Directiva no ha asistido, por causa mayor, a las
reuniones durante el último año".
Lee
artículo completo.
- Carta enviada al director de El País
por José María Medina, presidente de la CONGDE, y no publicada:
El
País dedica un relevante espacio en primera página de su edición
de 09/04/07 a una información poco veraz sobre las ONG. A partir de un
análisis muy particular de los datos publicados por la Fundación
Lealtad, afirman que 70 ONG de las 119 analizadas por esta Fundación cometen
irregularidades. Lo que hace la Fundación Lealtad es analizar de forma
voluntaria 9 principios de transparencia y buenas prácticas, desagregados
en 44 indicadores o criterios, que han sido definidos por la propia Fundación,
muchos de los cuales van más allá de lo exigido por la legislación.
Lee artículo completo
-
Carta enviada al director de El País por Pablo Osés, Coordinador
del Convenio de la Plataforma 2015 y más, y no publicada: "De la confianza
en las ONG"
En el mundo de las organizaciones de cooperación
para el desarrollo no han sorprendido tanto las informaciones aparecidas relacionadas
primero con ANESVAD y después con la FUNDACIÓN INTERVIDA. Por eso
aquí queremos proponer algunas reflexiones sobre la forma de hacer las
cosas y de presentarse públicamente que tienen las ONG, con el motivo de
proponer al ciudadano algunos criterios para analizar y resolver por sí
mismo la cuestión de la confianza en las ONG.
Lee
artículo completo
-
Nota enviada por la Fundación Lealtad a El País, y no publicada:
"Las
ONG son transparentes y están bien gestionadas".
Lee
comunicado completo
- Comunicado
de la CONGDE:
Las ONGD somos las primeras interesadas gestionar con el
máximo rigor y que los recursos que utilizamos lleguen a quienes más
lo necesitan, por lo que también deseamos que cualquier caso de irregularidad
se clarifique e investigue como corresponde.
Leer
comunicado completo.
-
Artículo de la Comisión de seguimiento del código de conducta
de la CONGDE "De ángeles a actores del desarrollo":
La
lucha contra la pobreza y la promoción del desarrollo es una labor harto
difícil y en ella las ONGD se han destacado como agentes de primer orden.
El hecho de trabajar directamente con las poblaciones empobrecidas y beneficiarias
las hacía merecedoras de toda nuestra confianza. Una visión angelical
de su actuación ha hecho de ellas instrumentos idóneos para detectar,
denunciar y vehicular buena parte de nuestros propios deseos de construcción
de un mundo más justo y solidario. Los casos de los que se ha hablado estos
días en los medios de comunicación, que aunque graves no dejan de
ser puntuales, han favorecido la creación de un clima de desconfianza hacia
todo el colectivo. Lee artículo completo.
Por otra parte, la revista El Viejo Topo, en su número de Mayo, publicará
el artículo "Intervida: la excepción y la regla"
de Miguel Romero, Coordinador de Estudios y Comunicación de ACSUR.