Dentro de la campaña de denuncia en contra de la dedicatoria a Israel del Festival Tres Culturas, Luisa Sirvent, vicepresidenta ACSUR-Murcia, firmó un artículo publicado el pasado 18 de abril en el periódico La Opinión de Murcia.
"La presencia de artistas y representantes oficiales israelíes en el X Festival Internacional Murcia Tres Culturas es una clara contradicción con la esencia misma de su celebración, ya que fundamenta su existencia en la llamada a la tolerancia, cuya finalidad es estrechar lazos de unión entre las culturas.
Israel, desde una perspectiva legal, es un sistema que combina Apartheid, Colonialismo y Ocupación en Palestina, y es la obligación de la comunidad internacional, con Estados Unidos y Europa a la cabeza, hacer que cumpla sus compromisos legales conforme al Derecho Internacional. Pero lamentablemente, vemos como esos mismos países no sólo permiten que Israel actúe con total impunidad al cometer flagrantes violaciones del Derecho Internacional y de los Derechos Humanos, sino que se convierten en cómplices de su política otorgándole privilegios en lo político, lo diplomático, lo económico, lo científico y lo cultural, como es contar con la presencia de representantes oficiales israelíes en el X Festival Internacional Murcia Tres Culturas.
Esta presencia va en contra del sentir mayoritario de la sociedad civil española en general, y de la murciana en particular, que apoya la Campaña Global contra Israel de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS), basada en el llamamiento efectuado por la sociedad civil palestina. Este movimiento se inspira en el movimiento internacional promovido desde sectores de la sociedad que asumieron la responsabilidad civil de luchar contra la injusticia y por la abolición del sistema de Apartheid en Sudáfrica, a través de diferentes formas de BDS. Según Desmond Tutu, Premio Nobel de la Paz y líder del Congreso Nacional Africano, el fin del Apartheid en Sudáfrica destaca por ser uno de los logros más importantes del siglo pasado, pero puntualiza que nunca se hubiera conseguido sin la ayuda de la presión internacional. Ahora ha surgido un movimiento similar con el propósito de acabar con la ocupación israelí de las tierras de Palestina.
La lucha contra el régimen racista de Sudáfrica es un ejemplo a seguir con el fin de luchar contra las injusticias cometidas por los estados que, de igual manera, actúan con mano de hierro y practican una brutal represión contra la población civil, violando sistemáticamente los Derechos Humanos y Civiles. Pero Israel no sólo comete matanzas y asesinatos, además de segregar a la población civil palestina, sino que también, en su calidad de potencia ocupante y por su ansia expansionista en territorio ajeno, utiliza medios violentos con el fin de someter y humillar a la población mientras se apodera de bienes y propiedades. Con esta política, Israel pretende retener los territorios conquistados bajo su soberanía y convertirlos en territorios en disputa, eludiendo así el cumplimiento de las normas del Derecho Internacional.
La lucha contra el Apartheid en Sudáfrica fue larga y difícil. Pero salió adelante gracias a la tenacidad de unos pocos, que tuvieron el valor de iniciar esta lucha en un momento en que los estados miraban hacia otro lado. Con audacia y dedicación, este reducido grupo llegó a despertar la conciencia del mundo entero e hizo reaccionar a los gobiernos, que se vieron obligados a adherirse y apoyar las campañas Anti-Apartheid.
La mayoría de la sociedad israelí, al igual que hizo la mayoría de la población blanca del sistema del Apartheid de Sudáfrica, apoya a su gobierno en la política de agresión contra el pueblo de Palestina y su derecho inalienable a gozar de libertad y soberanía en su tierra. Debido a la presión internacional, el sistema racista de Sudáfrica cayó, pero en cambio, en Palestina, se ha levantado el muro de la vergüenza, rechazado por la comunidad internacional y condenado explícitamente por la Corte Internacional de Justicia (CIJ).
Como europeos que apoyamos la Campaña Global contra Israel de BDS, consideramos que Europa debe actuar enérgicamente para forzar a Israel a cumplir las resoluciones de la ONU, relativas a la justa causa del Pueblo de Palestina, y respetar la opinión consultiva de la CIJ, además de obligarle a asumir sus responsabilidades como potencia ocupante y respetar el Cuarto Convenio de Ginebra, que viola sistemáticamente. Debe utilizar mecanismos contundentes con Israel para evitar las incursiones violentas del ejército de ocupación en los territorios palestinos y la ristra de muertes y de destrucción que deja a su paso, siendo el caso más reciente la barbarie ejercida sobre la Franja de Gaza.
Asimismo, consideramos que Europa debe adoptar una postura enérgica respecto a las actitudes racistas, colonialistas y expansionistas de Israel, como es la suspensión del Acuerdo de Asociación entre la UE e Israel, al ser radicalmente contrarias al Derecho Europeo. Estamos convencidos de que la presión europea obligaría a Israel a rectificar su política y se vería en la obligación de respetar los dictados de la legalidad internacional. Ante esta actitud de los gobiernos europeos, el Pueblo de Palestina recuperaría la esperanza y la fe. Y Europa recuperaría su credibilidad ante los árabes.
En Al Andalus convivían cristianos, musulmanes y judíos y la convivencia entre las tres culturas se cimentaba en la tolerancia y el respeto mutuo, fomentado desde el propio poder político. La celebración del Festival Internacional Murcia Tres Culturas por parte del Ayuntamiento de Murcia debe mantener este espíritu, en vez de politizar la cultura con la presencia de Israel, que simboliza la intolerancia y el desprecio hacia la condición humana."
Luisa Sirvent
Si quieres más información sobre la campaña pincha aquí
Este sitio está bajo una
licencia
de Creative Commons
|
Desarrollado por Dabne con
|