
Imagen de Rudy A. Girón
Las elecciones del domingo 11 de septiembre del 2011 en Guatemala constituyeron el séptimo proceso electoral en la llamada “era de la democracia” y en la construcción de la paz y democracia plena, según los Acuerdos de Paz firmados en 1996. Dicho contenido tiene como pilares el fortalecimiento de las Instituciones del Estado y un aumento de la participación política de la sociedad guatemalteca, particularmente de los pueblos Xinca, Maya y Garífuna.
Más guatemaltecas y guatemaltecos asistieron a las urnas para emitir el sufragio.
La sociedad guatemalteca celebró las elecciones para elegir a presidenciables, diputaciones y alcaldías municipales a nivel nacional. De 7.340.841 personas empadronadas, el 50,9% son mujeres. Este porcentaje aumentó, ya que estar empadronada era un requisito previo para que las mujeres pudiesna recibir la bolsa solidaria y las transferencias condicionadas. Del total de población empadronada votó un 66% quedando un 34% de abstencionismo. En el anterior proceso electoral (en 2007) la población que emitió el sufragio sólo fue del 60% y hubo un 40% de abstención.
Se considera un éxito en la participación ciudadana que ha habido en estas elecciones ya que ha sido la primera vez que se han sobrepasado los 5 millones de votantes. Parte de este éxito se atribuye a las diferentes campañas para el llamado al voto que se han llevado a cabo desde el Estado y desde las organizaciones sociales y derechos humanos. Vale la pena aclarar que las campañas al llamado al voto por parte del Estado no se realizaron en los diferentes idiomas que se hablan en el país, en este caso fueron las organizaciones sociales las que se preocuparon por hacer este llamado en los idiomas mayas. Tal es el caso de Moloj, una organización asociada a ACSUR-Las Segovias, lanzó la campaña “Mi voto y nuestro voto es poder”, dirigida especialmente a las mujeres y transmitidos, en 5 idiomas mayas.
Partidos políticos de derecha y de izquierda que se postularon como presidenciables
De los ocho partidos políticos inscritos en el Tribunal Supremo Electoral (TSE) sólo 10 presentaron binomios presidenciables, de los cuales 9 son de centro y de derecha y tan sólo la candidata Rigoberta Menchú Tum -premio Nobel de la Paz-, se postuló por una coalición de izquierda.
Según los resultados preliminares del TSE encabezaron los comicios Otto Pérez Molina por el Partido Patriota (PP), quien obtuvo el 36.09% de votos, y Manuel Baldizón por Libertad Democracia Renovada (LIDER), con el 23.52%. Ambos partidos disputarán los comicios en la segunda vuelta el próximo 6 de noviembre del 2011.
El PP obtuvo una victoria en 18 de los 23 distritos electorales, de 333 alcaldías municipales ganó 118 el 35% y el 40% de las diputaciones. Su oferta “seguridad y mano dura” atrajo a los y las votantes, fue uno de los criterios que tomaron en cuenta por la desesperación ante la inseguridad ciudadana, el miedo y el terror que vive la población guatemalteca. También hay que señalar que la población tuvo pocas posibilidades de realizar análisis profundos sobre las causas estructurales a las que se enfrenta al país: la pobreza, la extrema pobreza producto de la colonización y el sistema capitalista a nivel mundial. La tendencia del PP es la defensa de la propiedad privada y el libre mercado, ya que en este partido confluyen militares, empresarios y medios de información masiva.
En Guatemala cada vez se agudiza más el despojo de recursos naturales como el agua, los bosques y la tierra por parte de las transnacionales, las empresas de extracción minera e hidroeléctricas, la corrupción y la impunidad. En 2010, más de 2.000 niñas y niños murieron por causas relacionadas a la desnutrición infantil, dato que coloca al país como el segundo en desnutrición crónica con un promedio nacional de 49% (de los que el 70% son niñas y niños indígenas). La población guatemalteca mantiene una tasa de analfabetismo del 45%, de los que un 63% es población indígena, una situación que fue aprovechada por los diferentes partidos políticos para manipular los votos.

Imagen de Rudy A. Girón
Según la Unión Nacional de Mujeres Guatemaltecas (UNAMG), que realizo un análisis de los planes de gobiernos de 6 partidos políticos entre ellos el del PP y LIDER, el tema de mujeres y pueblos indígenas está ausente de sus planes de gobierno al no considerarlos como sujetos con derechos políticos, económicos, sociales y culturales. A pesar de que Raquel Blandón, Vice presidenciable por el LIDER se reconoce como feminista, el plan de gobierno que presentan no refleja su postura feminista, sino que propone continuar los programas sociales con el enfoque paternalista o maternalista. De todas las candidatas participantes entre presidenciables y vice presidenciables solo la candidata del Frente Amplio de Izquierda incluyó en el plan de gobierno un eje específico de acciones a favor de las mujeres que coinciden con algunas demandas desde los movimientos de mujeres y feministas de Guatemala.
La participación de las mujeres
A partir de los Acuerdos de Paz en 1996, las mujeres han abierto nuevos espacios de participación en la esfera política y se ha ampliado su poder de influenciar el rumbo de la política a nivel nacional, han generado un acercamiento sobre la relación entre las mujeres y poder público, ya que actualmente la situación de exclusión de las mujeres indígenas (Mayas, Xincas y Garífuna) se ve agravada por el patriarcado, el capitalismo y el racismo.
Aparentemente hay un avance en la participación de las mujeres en el ámbito político porque por primera vez en la historia de Guatemala tendrá una vicepresidenta, Roxana Baldetti Elías, compañera de fórmula de Otto Pérez Molina. El panorama no es equitativo en función de la participación de las mujeres, pues el proceso de incorporación en los espacios de toma de decisión es lento y aún existen brechas en términos cuantitativos tanto en los espacios parlamentarios como en los gobiernos locales.
A nivel de diputaciones se redujo la posibilidad de que más mujeres funjan como parlamentarias o diputadas. En las elecciones de 2007 alcanzaron una representatividad del 12 %; pero según los datos de las elecciones de 2011, solo llegarán al 10%. A nivel del local, en 316 municipios contabilizados solo hay 7 mujeres (2%) que serán alcaldesas municipales. Todas las mujeres elegidas como alcaldesas, parlamentarias y vice presidentas son de partidos de derechas, una situación que no contribuye a los cambios de transformación social y política que demanda el país. Todo esto nos indica que a Guatemala le espera un futuro desalentador y cada vez más complejo. El modelo económico seguirá beneficiando a una minoría, se seguirán reproduciendo los sistemas de opresión por razones de clase, género o etnia, que solo vendrán a fortalecer el conservadurismo, el militarismo y el racismo sistemático, así como a reproducir el modelo neoliberal basado únicamente en la generación de capital, sin ninguna responsabilidad social, ni respeto a la naturaleza y a los derechos humanos.
Redactado por: Equipo ACSUR Guatemala
Fuentes Consultadas.
Prensa Libre", Guatemala domingo 11 de septiembre de 2011, pag 3.
"El Periódico", Guatemala 12 y 13 de Septiembre.
Unión Nacional de Mujeres Guatemaltecas (UNAMG), Análisis de plan de gobierno, Elecciones 2011, Guatemala.
Observador Electoral.
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