Con el objetivo de minimizar la vulnerabilidad ambiental de poblaciones afectadas por la actividad minera, se han conformado Mesas de Concertación para fomentar el diálogo y participación social en el cuidado del medio ambiente. En estas mesas de concertación participan diversos actores sociales, políticos, organizaciones públicas y privadas, es un espacio común y público, que sirve para asumir compromisos, tareas conjuntas y retos de coordinación a corto y medio plazo en relación al modelo de desarrollo extractivo o la contaminación del medio ambiente que implica la minería informar, pública o transnacional, entre otras cosas.
Las industrias extractivas, en especial, la minería genera unos impactos ambientales lo suficientemente importantes, como para plantearse la pertinencia de establecer políticas de prevención, mitigación y remediación. Sin embargo, la dependencia de parte de los estados de la región andina a perpetuar un modelo de desarrollo extractivo, ha provocado en muchos casos cierta despreocupación o desidia en el cuidado del medio ambiente y en prestar especial atención a la potencial contaminación que la minería informal, pública o trasnacional provoca desde hace muchos años, en Bolivia.
La ONG boliviana Agua Sustentable, ACSUR y destacados actores sociales y políticos de la Región de Potosí y la Cuenca Minera del río Tupiza han empezado a abordar un análisis de los factores medioambientales relacionados con la actividad minera en la región. El principal objetivo es minimizar la vulnerabilidad ambiental que tienen las poblaciones, cuencas, ríos y áreas protegidas, por culpa de la existencia de actividades mineras.
Para concretar, los factores ambientales que habría que abordar serían:
Falta de adopción de las temáticas ambientales como política de Estado, muchas veces por desconocimiento e incomprensión de su importancia.
Ausencia de protagonismo del sector ambiental en el Estado.
Escasa responsabilidad en el nivel de las prefecturas de departamento y municipios en cuanto la atención y tratamiento de temas ambientales.
Marco normativo ambiental endeble e insuficiente, con tendencia a una excesiva flexibilización de las normas ambientales existentes.
Inconsistencia e incertidumbre institucional y funcionaria a lo largo de los sucesivos cambios de gobiernos y de autoridades.
Más allá de las notables deficiencias en gestión pública ambiental a nivel nacional y departamental, La minería es uno de los agentes más importantes de deterioro ambiental en el mundo y más agresiva y depredadora es en países de arraigada tradición minera, como Bolivia. La minería afecta al ambiente en todas sus etapas (exploración, explotación, industrias procesadoras y concentradoras, etc.). Una de las principales vías de contaminación se relaciona con el uso del agua y la liberación de sustancias tóxicas hacia los caudales de ríos o arroyos próximos a las zonas de operación. Desafortunadamente las medidas de mitigación y las tecnologías modernas más amigables son caras y muchas cooperativas o pequeñas iniciativas son reacias a adoptarlas. En general, las actividades mineras en Bolivia son escasamente o nulamente fiscalizadas.
Entre las afectaciones principales ocasionadas por la minería destacan:
La ya mencionada contaminación de aguas y suelos por procesos de explotación industriales mineros.
Serios efectos sobre la salud de las comunidades, en relación directa con los centros de operación minera y especialmente sobre la salud ambiental de los trabajadores.
La afectación y destrucción del paisaje y la vegetación, más aún si las operaciones son a cielo abierto o por tajo.
Los riesgos de extracción de agua del subsuelo y los bofedales, lagunas y vertientes, para producción a gran escala, que amenaza afectar la estabilidad hidrológica de una extensa región circundante a la zona de operaciones.
Afectación de extensas zonas rurales, cuyos suelos están expuestos a las aguas contaminadas minero-industriales por el desborde de ríos o a partir de flujos provenientes de las capas freáticas del subsuelo

La Mesa de Concertación para la Gestión Integral de las Cuencas Mineras del río Tupiza se ha convertido en un destacado mecanismo fortalecer la gestión y control social de las políticas públicas relacionadas con la actividad minera y sus impactos.
Esta Mesa de concertación, con una amplia participación de actores sociales, políticos, organizaciones públicas y privadas, es un espacio común y público, que ha servido hasta la fecha para asumir compromisos, tareas conjuntas y retos de coordinación a corto y medio plazo.
Los temas que se han debatido y considerado como prioritarios para esta Mesa son:
Remediación de pasivos ambientales en zonas mineras
Consensos sobre uso de Regalías y formalización de empresas comercializadoras de minerales.
Políticas de Manejo integral de cuenca mineras en la región de Potosí.
Implementación de un sistema de monitoreo público ambiental
Institucionalizar el espacio de la Mesa de Concertación
Los acuerdos hasta la fecha son:
Conformar una serie comisiones interinstitucionales con alta participación política y social que trabaje sobre las problemáticas planteadas. A destacar entre los participantes en las mesas de concertación y comisiones de seguimiento, los siguientes:
Ministerio de Minería
Gobernación de Potosí – Autoridad Ambiental
Municipalidades de la Cuenca del Río Tupiza.
Corporación Minera Boliviana (COMIBOL)
Federación de Cooperativas Mineras de Sur de Bolivia
Servicios departamentales de Riego (Potosí)
Universidades ( San Francisco de Asís, Tomás Frías, etc)
Asociaciones de Regantes y usuarios de Agua Potable
Representantes comunales
Comité Cívico de Tupiza
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