Las actividades por el Día de la Mujer celebradas en Honduras se vieron ensombrecidas por al actuación policial del país. A pesar del intento de represión por parte de las fuerzas de seguridad, centenares de activistas del Centro de Derechos de la Mujer (CDM), socio de ACSUR- Las Segovias, el Centro de Estudios de la Mujer (CEM-H) y otros grupos organizados se manifestaron el lunes en la plaza La Merced condenando la ola de femicidios de los últimos dos años, además de exigir el cese de estos crímenes.
El premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, firma este artículo sobre las pasadas elecciones en Honduras:
"La comunidad internacional, los gobiernos y pueblos latinoamericanos no pueden avalar las elecciones inmorales e ilegitimas realizadas en el día de hoy en Honduras. El gobierno de los EEUU es cómplice y gestor del golpe de estado en ese país; un golpe realizado para someter al pueblo e imponer políticas de dominación y saqueo en la región".
40 redes, plataformas, ONG, fundaciones y organizaciones de la sociedad civil del Estado español y de Europa han solicitado a través de una carta dirigida al Presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, que no reconozca el proceso electoral promovido por el Gobierno golpista de Roberto Micheletti, que tendrá lugar el próximo domingo 29 de noviembre en Honduras.
Manuel Zelaya da por fracasado el Acuerdo con el régimen de facto para la organización de gobierno de unidad y de Reconciliación nacional, al haber vencido el plazo establecido el pasado jueves 5 de noviembre sin haber sido restituido en el poder como presidente legítimo. Ante el incumplimiento de este acuerdo, José Miguel Insulza secretario de la Organización de estados Americanos (OEA) ha declarado que no reconocerá las elecciones previstas para el domingo 29 de noviembre y ha responsabilizado de este fracaso al régimen golpista de Roberto Micheletti, subrayando su apoyo a Zelaya para presidir y liderar el Gobierno de Unidad.
El acuerdo alcanzado el pasado día 30 de octubre entre el presidente depuesto de Honduras, Manuel Zelaya, y el golpista Roberto Micheletti, por el cual se aprobó la creación de un gobierno de reconciliación nacional, es una prueba más de que con resistencia popular masiva y sostenida en el tiempo, el apoyo de los grupos de solidaridad y organismos de derechos humanos, conjugado con denuncias contundentes, sanciones económicas y acciones diplomáticas firmes, la democracia puede triunfar frente a un proceso golpista. Ahora queda por ver como se resuelve de forma práctica la restitución del presidente Zelaya y en qué grado algunos cambios iniciados bajo su mandato, incluyendo el proceso de consulta para la reforma constitucional, van a continuar adelante.
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